El padre trinitario
Saturnino de la Purificación y una serie de devotos del Señor
del Rescate (entre ellos Julio Matas Macías y José Montes
Ramos), deciden fundar una cofradía que saldría por primera
vez el Miércoles Santo de 1955.
Sería
el punto culmen a una serie de actividades y veneración que se
iría acrecentando en torno a esa imagen tan venerada en nuestra
ciudad. La primera gestora estuvo presidida por José Ramos Espinosa,
que a su vez fue el primer hermano mayor de insignia. Tras la salida
procesional, se decide fundar la Cofradía cuyos estatutos serían
aprobados el 20 de septiembre de 1955, siendo Obispo de Málaga
Ángel Herrera Oria.
Nueve
años después, deciden procesionar una imagen mariana,
aprovechando una antigua talla, que saldría en 1964 por primera
vez, con el nombre de la Piedad. Del siglo XVIII, y de procedencia anónima,
irá sufriendo diferentes modificaciones hasta el día de
hoy por restauradores como Emilio del Moral Herranz, Antonio Checa Cordón,
Miguel Marín Cruces y Antonio Dubé, quizás uno
de los hechos por los que más recordaremos la Semana Santa de
1999.
A
mediados de los 70, durante unos pocos años, formó parte
del desfile una talla que se venera en uno de los retablos de la Santísima
Trinidad y que pertenece al Señor de la Piedad. Ya presidió
hace unos años el pregón de D. Agustín Puche, y
actualmente podemos contemplarlo en el presbiterio durante las salidas
procesionales.
Con
respecto a la imagen de Jesús del Rescate, la original se quemó
en 1935 como consecuencia de un fatal incendio que conmovió en
especial al antiguamente conocido como barrio de San Isidro. Ambas,
la actual y aquella que ardió, datan del siglo XVIII y son réplicas
de la imagen del Señor de Medinaceli, que se venera en Madrid
en la iglesia de los Padres Capuchinos, que es la rescatada de los moros
de Orán, por la Orden Trinitaria, imagen que dio título
a esta advocación crística, de las más veneradas
en Antequera. La devota Carreira sufragó la talla de la nueva
imagen que fue labrada en Granada, en 1935. Se creía que se trataba
de una imagen en serie de escayola, pero la restauración de 1999
a cargo del Taller Municipal de Antequera y por medio de María
Isabel Olmedo Ponce, ha desvelado que se trata de una imagen de madera.
Pasemos
ahora a explicar la composición y el significado de nuestra insignia.
La cruz roja y azul simboliza la Trinidad, de donde simana la unidad
en la pluralidad y el espíritu que impulsa a obrar el Bien. Las
cadenas y grilletes nos ofrecen esa acción redendora en favor
de los hombres encadenados materialmente, como aconteció hasta
finales del siglo pasado, o de los que se sienten encadenados por las
nuevas esclavitudes que hacemos los hombres, como la pobreza y marginaciones
de nuestra sociedad. El anagrama de María nos recuerda, que esta
Cofradía está bajo el patrocinio de Nuestra Señora
de la Piedad. La corona colocada en la parte superior recuerda a los
Hermanos Cofrades el premio ofrecido por Dios y la victoria segura,
si permanecemos junto a El.